Por qué cada niño debe aprender a programar, así no sueñe con ser Ingeniero de software

Entrevista con el Dr. Oren Zuckerman, Asesor Académico principal de Tekkie Uni

Una niña usa una aplicación con un sensor que ella misma ha programado, para asegurarse de que su pequeño hermano no entre a su habitación cuando ella no está en casa. Por otro lado, un grupo de niños que juegan escondite crea un dispositivo digital que les permite a quienes se esconden, comunicarse entre sí, para adelantársele al quien debe encontrarlos. Y, por su parte, un niño que no puede salir de noche porque se cruza su hora de dormir, crea un programa que graba los sonidos externos de la noche, para así, al siguiente día en la mañana, escuchar cómo suena el mundo cuando todos duermen.

En todas estas situaciones los niños utilizan códigos y habilidades digitales para expresarse en un mundo digital.

La tecnología digital se encuentra en cada aspecto de nuestra vida cotidiana. Desde el uso explícito de aplicaciones hasta el internet que tienen los aparatos que nos rodean; la tecnología así también es parte de nuestro mundo infantil. Saber cómo programar es fundamental cuando se quiere entender este mundo.

“Creo que la programación es importante para los niños porque es un lenguaje”, dice el Dr. Oren Zuckerman, asesor académico principal de Tekkie Uni. “Este es un idioma que les ayuda a entender el mundo que los rodea, así como cualquier otro idioma.”

Zuckerman obtuvo su maestría y doctorado en el Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde estudió y contribuyó al desarrollo de Scratch, un lenguaje de programación basado en bloques, diseñado especialmente para niños. Él asegura que todos los niños deberían aprender habilidades digitales, incluso así no aspiren a ser ingenieros de software.

“No esperamos que los niños se conviertan en los mejores programadores del mundo. Muchos niños aprenden programación en la escuela y no hacen nada con esto, lo que también está bien”, dijo. “La razón principal para programar es desarrollar nuevos modelos mentales que son esenciales para que los niños entiendan el mundo que los rodea.”

Todos los niños se benefician de la programación

Cualquier niño, con cualquier tipo de intereses puede, y debe, intentar codificar, de acuerdo con Zuckerman.

Su investigación se ha centrado en el impacto de la tecnología en el comportamiento humano, incluyendo el aprendizaje a través de la interacción físico-digital y el juego digital al aire libre. En esa investigación, vio a los niños aplicar las habilidades digitales a muchas actividades diferentes, incluyendo a los juegos más tradicionales.

Veamos el ejemplo de uno de los niños que mencionamos anteriormente. La niña que se enfrenta a un eterno dilema infantil: ella no quiere que su hermano entre a su habitación sin su permiso. Ella puede usar sus conocimientos de programación para diseñar un programa que conecte un sensor de luz, en la entrada de su habitación, a una cuenta de correo electrónico. Cada vez que alguien pase por delante del sensor de luz y entre en su habitación, ella recibirá un correo electrónico informándole que alguien entró a su habitación.

“Los niños son muy creativos en la forma en que conectan los códigos y las actividades físicas”, dijo Zuckerman. “No es difícil para ellos hacer este puente.”

A muchos niños los códigos también les ayudan a conectarse con sus amigos. Al contrario de lo que los adultos creen, los niños no ven los códigos como una actividad solitaria. Cuando los niños hacen algo en un curso de programación, lo primero que hacen es mostrarlo a sus amigos, expresa Zuckerman, así sea en línea o en persona.

De hecho, los niños aprenden más fácil programación cuando hacen parte de un grupo de compañeros que los apoyan y aprenden junto a ellos.

“El aprendizaje es social”, explicó Zuckerman. “Los niños deben aprender junto a otros niños, así como junto a otros adultos. Queremos aprovechar las clases de programación para promover la interacción y el aprendizaje social”.

Cómo pueden los padres apoyar a sus hijos a programar

A veces, cuando los padres inscriben a sus hijos en un curso, tienen expectativas exageradas. Pueden llegar a sentir que su hijo va encaminado en una carrera para el desarrollo de un software. Ese no es el caso. Así como cada niño que participa en un equipo de fútbol no jugará en la Copa del Mundo, tampoco todos los niños que hacen parte de un curso de programación se encontrarán con ese inicio.

Los padres también podrían asumir que los niños aprenden a programar de manera fácil y rápida simplemente porque son jóvenes y crecen dentro de un mundo digital. Pero, Zuckerman hace una advertencia al respecto: mientras que los niños aprenden a consumir tecnología rápidamente, el aprender a crear digitalmente es todo un desafío, y es normal que los niños se frustren cuando están aprendiendo.

“Aprender un nuevo idioma; nosotros como adultos entendemos lo difícil que es. Y esto es básicamente lo que los niños están haciendo cuando aprenden a codificar. Así que simplemente agradece su esfuerzo”, señala Zuckerman. Es importante “motivarlos y decirles: –Esto no va a ser fácil, pero tú puedes hacerlo”.

La mejor manera de apoyar a tu hijo durante una clase de programación es simple. En lugar de presionarlos, simplemente interésate en lo que ellos hacen. Deja que te muestren lo que han hecho y deja que progresen a su propio ritmo.

“Ser más un compañero que un maestro”, indica Zuckerman. “Solo debes estar interesado. Pídele al niño que te muestre en qué está trabajando. Pregunta qué pasa aquí y qué pasa allá, no para comprobar sus conocimientos, sino como alguien interesado que solo quiere entender de qué se trata.

De consumidores a creadores digitales

Cualquier niño puede y debe aprender a programar, pero con el apoyo y manera apropiada. A los niños mayores con buenas habilidades de escritura se les pueden enseñar códigos tradicionales basados en el texto. Los niños más pequeños o los niños que no son escritores pueden aprender codificación basada en bloques, en la cual los estudiantes secuencian, enlazan y mezclan bloques de código existentes para crear un programa. Incluso los niños de preescolar pueden aprender a codificar usando un código especialmente diseñado, basado en la forma, que no utiliza ningún texto; pero a una edad tan temprana, la programación solo debe ser introducida con un educador capacitado.

“Es muy parecido a leer y escribir”, según Zuckerman. “Los niños desarrollan fluidez con el tiempo, y así mismo, adquieren la capacidad de comprender y contribuir al mundo que los rodea.”

El objetivo no es convertirse en expertos escritores (o programadores) sino obtener una comprensión básica del nuevo lenguaje. Por eso, al igual que los niños que acaban de aprender a leer y escribir, los niños que han aprendido a codificar han ganado más control sobre su mundo. En lugar de ser consumidores pasivos de los medios digitales, ahora ellos son los propios creadores.

Él lo ha visto en los talleres en los que él mismo ha participado; en los 10 primeros minutos, una vez que los niños ganan un pequeño incentivo, se emocionan y entonces así se animan a construir algo que realmente refleja sus intereses.

“Eso es realmente poderoso”, dijo. “De repente, ellos se dan cuenta de que pueden contribuir al mundo digital que los rodea.”

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